Cuánto tiempo ha pasado ya. Mírate, todo ha cambiado. Eres afortunada por lo que tienes y lo
sabes, aunque… a veces te sientes sola, muy pocas veces, porque realmente esa
soledad te gusta. Piensas que
tener siempre a alguien está sobrevalorado. Más bien, eso es lo que quieres
creer porque realmente sabes que con él todo es mejor. Sólo por él cambiarías
la soledad de tu cuarto. Has sufrido decepciones y no entiendes esa falta de
respeto de los demás por tu propio pensamiento. Has decidido no compartirlo. A
nadie le gustan las risas burlonas y
que le tachen de… excéntrica? Nadie entiende que te entristezca pensar
en lo corta que es la vida de una gota de agua. No es necesario seguir
compartiendo estas cosas, quizás tengan razón. Una vez alguien te entendió y ahora, cada día, esperas que
salga de su propia locura para que vuelva a estar a tu lado.
Te echo de menos y verte así, me entristece más que pensar
en los 40 segundos que tarda una gota de lluvia en recorrer mi ventana hasta
desaparecer.